Palabras de Oscar Jara en el lanzamiento del libro “La Educación Popular Latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas”

Palabras de Oscar Jara en el lanzamiento del libro “La Educación Popular Latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas”

A finales de enero y a comienzos de febrero, Colectivo Caracol – El apañe de los piños y Editorial Quimantú, lanzamos el último libro de Oscar Jara “La Educación Popular Latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas”, en el marco de la IV Escuela de Verano Amelia Salazar Jorquera que todos los veranos organiza Caracol y que este año estuvo enfocada en compartir herramientas de la educación popular para fortalecer el trabajo organzativo y autoeducativo que desarrollan las asambleas territoriales, cabildos abiertos y cordones territoriales que han surgido por cientos en todo el país desde el inicio de la revuelta popular del 18 de octubre de 2019.

Como Oscar no podía asistir a los eventos -al estar radicado en Costa Rica-, quiso hacerse presente de todas formas a través de un pequeño pero sentido video que fue exhibido en ambas ciudades, para alegría de las personas participantes, y que ahora compartimos en esta nota en formato de texto y video.

Buenos días compañeras y compañeros allá en Santiago.

Mi nombre es Oscar Jara, educador popular y les hablo desde Costa Rica. Quiero decirles que me siento sumamente feliz, muy orgulloso y también muy honrado que hoy se vaya a presentar el libro “La educación popular latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas” que Editorial Quimantu y Caracol me han dado el privilegio de que pueda salir hoy en Chile y, además, que hoy pueda presentarse en el contexto de esta escuela de verano, que se da en el marco de estas asambleas territoriales que están construyendo también nuevas formas para el ejercicio de la democracia, nuevas formas de construcción de poder, de poder desde la gente, de poder popular.

Y es que yo creo que nunca podemos entender los procesos de educación popular separados de los procesos de organización, de los procesos de movilización, de los procesos de transformación, de los procesos de conquista de la dignidad. Si miramos los procesos de América Latina vamos a ver, por ejemplo, el caso chileno, desde fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX: las luchas obreras, las luchas de los mineros, posteriormente a nivel del movimiento estudiantil en los años 60 y 70, con la Unidad Popular, que fue un faro que iluminó nuevas perspectivas para el resto de América Latina, dónde Paulo Freire tuvo la oportunidad de procesar y precisar su propio pensamiento y que luego se divulgara para todo el resto de América Latina.

Luchas, movilizaciones y organización no sólo de protesta sino también de propuesta, de construcción de alternativas. En ese sentido, ha sido muy importante como en esos momentos de resistencia, momentos de construcción, los procesos de educación popular han estado siempre acompañando esos esfuerzos de los sectores populares en todos los espacios y en todos los terrenos.

Pues hoy, en Chile, y en muchas otras partes de América Latina, se están gestando nuevas formas de dignidad, nuevas formas de lucha por los derechos de todas las personas a lo largo de toda la vida y tenemos que seguir aprendiendo de ellas. Si no reflexionamos críticamente sobre nuestras experiencias, si no reflexionamos críticamente desde nuestras experiencias, si no reflexionamos críticamente para enriquecer nuestras experiencias y tener otra perspectiva, podemos estar dando muchas vueltas a reflexiones e ideas que pueden ser interesantes pero que no están enraizadas en los procesos concretos que tenemos en el movimiento social y en los desafíos cotidianos.

Por eso, me encanta que este libro, encima hecho con gran esfuerzo y cariño -agradezco a Daniel especialmente por este empeño, junto con la gente de Colectivo Caracol y Quimantu, de haberlo puesto a disposición de ustedes-, que sea una oportunidad para valorar la importancia de la reflexión crítica desde lo que hacemos y sobre lo que hacemos, y que ahí están las pistas de la construcción del futuro.

Les mando un abrazo fraternal, me encantaría estar ahí presente más físicamente aunque estoy de corazón con la lucha del pueblo chileno. En este momento, estamos necesitados también de conocer sus aprendizajes, de aprender también con ustedes de lo que está pasando y de lo que ustedes están construyendo.

Por eso, el día de hoy, esta reflexión en torno a los procesos de educación popular tal vez lo que nos puede ayudar es a reforzar esta idea de qué nos vamos formando en la práctica, desde la práctica y para transformar las prácticas. Ese es el sentido que tiene la educación popular a lo largo de los procesos y de la historia de América Latina, porque tiene un componente fundamental ético, político y pedagógico que es una aspiración de vida, y por eso, como decía nuestro gran compañero Víctor Jara, algo que puede ser tan simple pero tan profundo como el derecho a la dignidad y el derecho a vivir en paz.

Un abrazo compañeros y compañeras, gracias por esta oportunidad y quisiera estar todavía más cerca, pero espero que en algún momento lo pueda hacer, tal como en el 73, en marzo del 73, cuando estuve en algunas de las movilizaciones de la unidad popular en Santiago, en Iquique, en Arica, aprendiendo del pueblo chileno y aprendiendo que tenemos que construir desde nuestra historia.


Gracias otra vez, un enorme abrazo.

Oscar Jara

Si quieres conseguir el libro en Chile, haz click acá y mira al final de la noticia

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Así fue el lanzamiento del libro “La educación popular latinoamericana” de Oscar Jara… ¡al estilo caracolero!

Así fue el lanzamiento del libro “La educación popular latinoamericana” de Oscar Jara… ¡al estilo caracolero!

El primer lanzamiento en Santiago

Oscar Jara Holliday es un referente de la educación popular nuestroamericana. Por eso, cuando supimos que ya tenía listo su último trabajo “La educación popular latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas” no dudamos en ponernos en contacto con él para publicar su libro acá al sur del continente.

No era la primera vez que trabajábamos en conjunto. Hace unos años editamos su trabajo titulado “La sistematización de experiencias. Práctica y teoría para otros mundos posibles” (Ed. Quimantú – Caracol, 2016), un texto de referencia para la sistematización militante y herramienta útil ya que, como organización, ocupábamos el método de Oscar para el trabajo de apañe a organizaciones que quisieran producir saberes desde sus luchas.

Sin embargo, los planes originales de edición fueron mutando con el paso del tiempo. Así, el libro que debía publicarse en noviembre del 2019, se fue posponiendo por el inicio de la revuelta popular. La urgencia de estar en las calles y apañando a las asambleas territoriales nos atrasó este reencuentro con Oscar.

Finalmente, llegó enero y pensamos que la IV Escuela de Verano “Amelia Salazar Jorquera” para asambleas territoriales autoconvocadas que organizamos como Caracol, era el marco ideal para retomar el proyecto y lanzar el libro. Y así fue… el sábado 25 de enero, luego de la primera jornada de la Escuela, hicimos el lanzamiento del libro en Santiago, en la Junta de Vecinos Parque Juan XXIII de Ñuñoa. Un lanzamiento muy al estilo caracolero, sin “grandes expertos” hablando sobre el libro, sino puro pueblo compartiendo experiencias. Así, hubo música en vivo -gracias a los chinchineros Gabriel y Marcelo y la trova de Manolo Machuca-, conversaciones sobre educación popular y técnicas grupales donde, a partir del juego, hicimos análisis de coyuntura y diagnósticos de los saberes que necesitamos para mantener la revuelta popular viva.

Nos repetimos el plato… ¡en Valparaíso!

El asunto es que la escuela fue un éxito y, por lo mismo, las y los cumpas de los Cordones Territoriales de Valparaíso nos pidieron repetir la IV Escuela de Verano con asambleas territoriales autoconvocadas de la V Región. Así que para allá partimos, y obviamente también aprovechamos de lanzar el libro de Oscar en esa ocasión.

Instalados en el CVD Molinos-Polanco, la tarde del sábado 8 de febrero partimos este segundo lanzamiento con el rap de “Ojos y Boca”, seguimos con conversación y terminamos nuevamente jugando, haciendo algunas técnicas de teatro de las personas oprimidas que nos ayudaron a conocernos y hacer un análisis colectivo de lo que hemos vivido estos casi cuatro meses de revuelta.

¿Y si quiero conseguir el libro, cómo lo hago?

Con la Editorial Quimantú compartimos el lema de que los libros son herramientas de lucha, no objetos de consumo. Por lo mismo, el ampio catálogo de esta editorial popular se mueve por círculos populares, en ferias populares del libro, en librerías que respetan los precios y, sobre todo, a través del viejo y conocido “mano a mano”, que permite tener la excusa para iniciar una conversación y hacer crecer las redes. Por ello, te ofrecemos varias alternativas:

  1. Si eres de Santiago, puedes mandarnos un correo a caracolpopular@gmail.com o contactarnos por facebook o instagram. Allí, un caracol o caracola se pondrá de acuerdo contigo para reunirse.
  2. Si eres de otra región, puedes mandar un correito y nos ponemos de acuerdo para enviarte el libro. Solo debes hacer el depósito a la cuenta que te llegará y te enviaremos el libro por CorreosChile (y pagas el costo de envío una vez que lo retires)
  3. Estamos haciendo algunos puntos de venta directa, donde nos movemos con todo nuestro materal educativo a alguna plaza céntrica y aprovechamos de conocernos… ¡Atento/a a nuestras redes sociales!

Si quieres revisar el índice del libro, pincha acá abajo:

DECLARACIÓN PÚBLICA: El 27 y 28 de enero, ¡a apoyar a las y los secundarios!

DECLARACIÓN PÚBLICA: El 27 y 28 de enero, ¡a apoyar a las y los secundarios!

DECLARACIÓN PÚBLICA

El Sindicato único de Trabajadores de la Educación SUTE CONCHALÍ, el Colegio de Profesores Comunal Conchalí, la Asamblea Popular de Conchalí, el Movimiento de Pobladores en Lucha, las Brigadas Arcadio Flores, Movimiento Fuerza Vecinal, Asociación PRAIS Conchalí, Asamblea Territorial San Borja-San Isidro, Cordones Territoriales Valparaíso, Asamblea Barrio Brasil, Asamblea Territorial Juan Antnio Ríos y Colectivo Caracol – El apañe de los Piños; expresan a la comunidad lo siguiente:

Asumimos las justas demandas de las y los jóvenes de nuestro país y en particular de nuestra Comuna de Conchalí en relación con la suspensión de manera definitiva de la Prueba de Selección Universitaria PSU.

Los argumentos de nuestra postura los hemos expuesto en reiteradas ocasiones a lo largo de los años y se fundamentan en la necesidad de un cambio sustantivo en el instrumento PSU, por ser segregador de una gran mayoría de las y los jóvenes del pueblo; posibilitando el ingreso a las Universidades de forma mayoritaria a quienes pertenecen a los segmentos sociales más adinerados y acomodados del país.

Las y los Docentes de Chile, hemos hecho pública nuestra opinión al respecto de la grave crisis que atraviesa la Educación de nuestro país y en dónde la PSU es un eslabón más de la profunda precarización, segmentación y discriminación que reproduce este sistema educativo.

  • Que la Educación de niñas, niños y jóvenes haya sido entregada al mercado para el usufructo de empresarios educativos ha sido nefasto.
  • Que la Constitución de 1980 haya consagrado la Educación como un bien de consumo, dejando el rol del Estado como responsable de ella, transformándose en un Estado Subsidiario y que por ende delega su rol a empresarios es nefasto.
  • Que las y los jóvenes no tengan la posibilidad de vislumbrar horizontes para la construcción de sus vidas, es nefasto.
  • Que dada la precariedad económica de las familias las posibilidades de continuar con sus estudios son mínima, es nefasto.
  • La desigualdad de financiamientos para escuelas y liceos municipales, es nefasta.
  • La falta de infraestructura, materiales, laboratorios, acceso a la cultura, tecnología y espacios específicos para una Educación Técnico Profesional de buen nivel, es nefasta.

Los ámbitos académicos, de Docentes y Trabajadores de Educación hemos dicho que es URGENTE que el Estado de Chile a asuma su responsabilidad fundamental de respetar el Derecho la Educación.

La crisis social de Octubre de 2019, viene a poner de relieve las profundas desigualdades e inequidades del Sistema Subsidiario del Estado de Chile y ha puesto el acento en el nudo del problema el que es el Cambio de la Constitución de 1980. Es en este proceso donde debemos exigir que nuestro país tenga un Estado responsable y garante de la Educación en todos sus niveles y permanente. Jamás se puede volver a aceptar el mercantilismo educativo.

Hoy todo Chile debiese apoyar las demandas estudiantiles de NO MÁS PSU, se debe invalidar el proceso realizado en los primeros días de enero de este año, por no estar las condiciones de tranquilidad para rendir este instrumento, es imposible ir a una evaluación con fuerzas policiales en las sedes de rendición, eso es VIOLENCIA DE UN ESTADO REPRESIVO.

Es VIOLENCIA dejar fuera de la posibilidad de rendir esta prueba a las y los jóvenes que se han manifestado, haciendo uso de su legítimo derecho a expresar sus opiniones.

La VIOLENCIA ejercida sobre los Dirigentes Estudiantiles aplicándoles la Ley de Seguridad Interior del Estado, por defender su derecho a expresar libremente su opinión sobre un tema tan crítico y candente en nuestra sociedad, ¡ES INACEPTABLE!

Finalmente decimos que RECHAZAMOS ESTE ESTADO REPRESIVO Y VIOLENTO QUE PROFUNDIZA EN NUESTRA SOCIEDAD LA SENSACIÓN DE ESTAR EN UNA DICTADURA, EN DONDE NO SE PUEDE DISENTIR NI MANIFESTAR NUESTRO DESCONTENTO POR LAS POLÍTICAS IMPERANTES Y QUE NO RESPONDEN A LAS NECESIDADES DEL PUEBLO DE CHILE.

Conchalí, 23 de enero de 2020.

Este Sábado 25, lanzamos el nuevo libro de Oscar Jara “La educación popular latinoamericana”

Este Sábado 25, lanzamos el nuevo libro de Oscar Jara “La educación popular latinoamericana”

Este sábado 25 de enero, a las 19:00 horas, se realizará el lanzamiento del libro “La Educación Popular Latinoamericana. Historia y claves éticas, políticas y pedagógicas” del educador popular peruano-costarricense Oscar Jara Holliday.

Este libro, editado por Quimantú y Caracol – El apañe de los Piños, es el último trabajo del conocido educador popular, y es el fruto del análisis de una práctica educativa comprometida de cuatro décadas.

En sus páginas, Jara interpreta críticamente las principales contribuciones éticas, políticas y pedagógicas de la Educación Popular de sello nuestroamericano, poniendo especial énfasis en los aportes que esta corriente ha hecho -y sigue haciendo- a la educación en general y, en particular, a las relaciones entre educación y cambio social.

De manera novedosa, ofrece un recorrido histórico que muestra las formas de construcción y desarrollo de diversas prácticas educativas populares desde mediados del siglo XX hasta nuestros días, pasando por hitos fundantes y procesos significativos para la región como la Revolución Cubana, la Unidad Popular chilena, la insurrección popular sandinista en Nicaragua, el levantamiento zapatista en México y el desarrollo de los nuevos movimientos sociales y populares a lo largo del continente. A partir de este recorrido, Jara nos entrega una visión situacional de la Educación Popular, mostrando cómo sus discursos y prácticas en Nuestramérica solo se entienden a la luz de las luchas sociales y populares que las hacen carne.

Finalmente, el autor nos propone lecturas que permiten entender el aporte de la Educación Popular en la superación de la dicotomía entre teoría y práctica al interior de las luchas sociales y populares, repensar la contribución de la educación a los procesos de cambio social, combatir la hegemonía neoliberal y volver a reconocernos como pueblos / sujetos de transformación social.

¿Quiere sumarse? ¡Todo el mundo está invitado!

La cita será este SÁBADO 25, a las 19:00 horas, en la Junta de Vecinos Parque Juan XXIII (Juan Moya 989 casi esquina Av. Grecia, Ñuñoa, detrás del colegio República de Siria).

Habrá música, conversa y su vinito de honor….. ¡A correr la voz!

Se nos fue un grande de la educación popular: Hernán Peralta

Se nos fue un grande de la educación popular: Hernán Peralta

Se nos fue Hernán Peralta. El pasado 30 de diciembre en San Antonio de los Altos, Venezuela, se nos fue un grande de la educación popular latinoamericana. Compañero entrañable con una historia de vida tan potente y diversa como las formas de emancipación que se han forjado en Nuestra América y el mundo. Fue un luchador que asumió en la Educación Popular su trinchera político-cultural, que lo llevó a abrazar la dimensión creadora del pueblo. Por eso apostó a las radios territoriales y a la comunicación popular, al teatro callejero y al arte como herramienta no solo de entretención sino como una forma de concientización y re-creación de lo humano.

De la mano de todo esto y habiendo experimentado en carne propia cómo las experiencias de lucha nos enseñan y nutren con infinitos aprendizajes, asumió el desafío de reconocer, visibilizar y compartir los saberes que están presentes en nuestras organizaciones y en la construcción de poder popular. Fue entonces que creó la “Metodología de Análisis con Registro Abierto”, un método popular de sistematización de experiencias comunitarias que se hizo conoido como el “método churuata”.

En el 2017 y en el marco de la publicación de su libro ‘Cómo hacer para saber qué hacer..’ -donde precisamente se explica dicha metodología-, le pedimos que nos escribiera una pequeña autobiografía donde nos contara su experiencia en ‘Los Saltamontes’, o en el Centro de Estudiantes de Teatro con Víctor Jara, su paso por Radio Moscú y Radio Rebelde, la traducción del Libro Rojo de Mao, entre tantas otras historias más donde estuvo aportando su grano de arena. Su negativa fue categórica. Le estábamos pidiendo que reconstruyera su vida y, entre ello, algunos pasajes que había tenido que olvidar a la fuerza para no delatar en la tortura por la que lo hizo pasar la Dictadura de Pinochet. Le insistimos: ‘lo que sea que recuerdes, Hernán, ¡cuéntalo!’.

Tal vez por el paso de los años, la distancia geográfica o la extraña persistencia de estos nuevos bichitos -antes ‘Saltamontes’, ahora ‘Caracoles y Caracolas’-, en un ejercicio de generosidad pura, accedió. Claro que nos advirtió que lo único que podía compartirnos eran las distintas vivencias que lo habían llevado a formular el método Churuata. Casi como un álbum de fotos o un colláge de imágenes nos llegó este texto que se convirtió en el epílogo de su libro que con tanta alegría aceptó publicar con Caracol y con Quimantú. Un texto que hoy nos parece importante compartir.

Nos va a hacer falta Hernán, un compañero que honró la vida llenándola de experiencias de liberación, creación y resistencia…

Un necesario para nuestros tiempos de digna rebeldía.

Chile: El pulso por el futuro. Cincuenta días en la calle (por Raúl Zibechi)

Chile: El pulso por el futuro. Cincuenta días en la calle (por Raúl Zibechi)

El 7 de diciembre pasado, el intelectual militante uruguayo Raúl Zibechi publicó en el periódico Brecha, de su país natal, una interesante crónica y análisis a 50 días de la rebelión popular en Chile. En el escrito, repasa la movilización callejera y los procesos asamblearios de base que han surgido en nuestro país, e incluye pasajes de lo que fue nuestra conversación con él, en la reunión que tuvimos en el marco de la Feria Popular “América Leatina desde abajo” en Santiago. Lo compartimos ahora con ustedes…

“Volvimos a ser pueblo”: un sencillo cartel pintado sobre papel, colocado por una comunidad de vecinos sobre la avenida Grecia, es un grito de protesta contra el neoliberalismo que convirtió a las gentes en apenas consumidoras. Pero también conforma todo un programa político y una ética de vida, en apenas cuatro palabras.

No muy lejos de allí, la céntrica Plaza de la Dignidad, nombre con el que la revuelta chilena ha rebautizado a la Plaza Italia, parece zona de guerra. Los comercios están cerrados en varias cuadras a la redonda, engalanados con pintadas multicolores que denuncian la represión e incitan a la revuelta contra las más diversas opresiones. Los y las jóvenes no la quieren abandonar. Sostienen que el día que la protesta abandone la calle estará todo perdido. Una lógica implacable, pero difícil de sostener después de 50 días de movilizaciones.

La mayoría de las pintadas en muros de los alrededores, y en muros de todo Chile, cientos de miles, denuncian la violencia de Carabineros. “Nos violan y nos matan”, “No más abuso”, “Pacos asesinos”, “Paco culiao”, y así indefinidamente. Sobre una lágrima de sangre que resbala por una pared se puede leer: “Vivir en Chile cuesta un ojo de la cara”.

Los medios de la derecha destacan que los muros rayados, que se pueden ver hasta en los más remotos rincones de la ciudad, ensucian Santiago. Como suele suceder, conceden mayor importancia a las pérdidas materiales que a los ojos de los 230 manifestantes cegados por los balines de los carabineros y que a las vidas de las casi tres decenas de asesinados por las fuerzas represivas desde mediados de octubre.

Además de los dedicados a Carabineros, abundan también los muros feministas, donde se ataca frontalmente la violencia machista y el patriarcado. Pintadas en tonos violetas y lilas que se entremezclan con las jaculatorias contra la represión. Pero la palma a la creatividad en las protestas se la lleva la performance “Un violador en tu camino”, creada por Las Tesis, un colectivo interdisciplinario de mujeres de Valparaíso. Ha sido reproducida millones de veces en las redes y replicada en casi todas las capitales latinoamericanas y europeas.

Incluso los medios del sistema (desde Radiotelevisión Española y Cnn hasta el argentino Clarín) debieron dar cuenta de esa intervención callejera, una denuncia a ritmo de rap que pone en la mira tanto al gobierno como a los jueces y la policía. El seguimiento masivo que ha despertado muestra tanto la indignación mundial con la salvaje represión en Chile como la creciente influencia del feminismo en las protestas, con voces y estilos propios.

Las estatuas son un tema aparte. Se dice que son más de treinta las figuras de militares y conquistadores que fueron grafiteadas, desde Arica, en la frontera con Perú, hasta el sur mapuche. En la Plaza de la Dignidad, la figura ecuestre del general Baquedano ha sido pintada y tapada parcialmente. La historiografía de arriba lo considera un héroe de la guerra del Pacífico contra Perú y Bolivia, cuando el país vecino perdió su salida al mar.

En Arica, los manifestantes destruyeron una escultura en piedra de Cristóbal Colón, que llevaba más de un siglo en el lugar. En La Serena, rodó la estatua del colonizador y militar Francisco de Aguirre y en su lugar los vecinos colocaron la escultura de una mujer diaguita. En Temuco removieron el busto de Pedro de Valdivia y su cabeza fue colgada en la mano del guerrero mapuche Caupolicán.

Pedro de Valdivia está en la mira de los manifestantes. El militar, que acompañó a Francisco Pizarro en la guerra de conquista y exterminio en Perú, fundó, con el mismo método, algunas de las principales ciudades de Chile, desde Santiago y La Serena hasta Concepción y Valdivia. Es una de las figuras más odiadas por la población. Su estatua estuvo a punto de ser derribada en la céntrica Plaza de Armas.

Pero el hecho más simbólico sucedió en Concepción, 500 quilómetros al sur de Santiago. Cientos de jóvenes se concentraron en la Plaza de la Independencia, donde derribaron su estatua el mismo día, 14 de noviembre, que se conmemoraba el primer aniversario del homicidio de Camilo Catrillanca, comunero mapuche muerto a manos de Carabineros. El crimen suscitó una amplia reacción popular en 30 ciudades del país. En algunos barrios de Santiago hubo cortes de calles y caceroleos durante más de 15 días. Un año después, la mapuche es la bandera más ondeada en las protestas chilenas.

Trawün mapuche en Santiago

El último sábado de noviembre, la Coordinación de Naciones Originarias, nacida durante el estallido, convocó a un trawün (encuentro, en mapudungun), en el centro ceremonial de Lo Prado, en la periferia de la ciudad. Acudieron mapuches de diversos barrios de Santiago (Puente Alto, Ñuñoa, Pintana, entre otros), donde ya han realizado varios trawün locales. El encuentro se inicia con una ceremonia dirigida por tres longkos (autoridades comunitarias), seguida con cánticos y rezos de unas sesenta personas bajo un sol vertical. Luego de que la Pachamama les concediera permiso, se iniciaron las discusiones en dos grupos para abordar cómo deben posicionarse en los debates sobre una reforma de la Constitución.

Las mujeres, engalanadas con trajes tradicionales, participaron tanto o más que los varones, ataviados con vinchas azules. Rápidamente se constataron dos posiciones. Una proponía participar en las elecciones para la Convención Constituyente a celebrarse en abril (véase recuadro). Como los partidos que firmaron el pacto denegaron la posibilidad de que los pueblos originarios tengan un distrito electoral especial, el debate se trasladó para discutir los caminos a seguir. Esta posición ha venido creciendo desde el estallido, aunque nació hace casi dos décadas, y recibe el nombre de plurinacionalidad. Ya que los mapuches no quieren ser elegidos en los partidos existentes, algunos participantes (varias de ellas mujeres) propusieron la formación de un partido electoral mapuche. Esta corriente de pensamiento tiene mayor arraigo en las ciudades, particularmente en Santiago, donde viven cientos de miles de mapuches. Su núcleo está en las y los universitarios que emigraron del sur y hoy están establecidos en la ciudad. Emite un discurso coherente y potente, y argumenta que hay poco tiempo para tomar este camino, ya que la convocatoria para elegir constituyentes se concreta en abril.

La otra corriente defiende la autodeterminación y la autonomía, posiciones tradicionales de las comunidades mapuches del sur, las más afectadas por la represión del Estado chileno, por la militarización de sus territorios y por el despojo a manos de las empresas forestales. Esas son también las comunidades que encabezan la recuperación de tierras y las que mantienen viva la llama de la nación y la identidad tradicional mapuche. Durante el trawün, una mujer de mediana edad recordaba que “ya tenemos nuestro propio gobierno y nuestro parlamento, no necesitamos de los políticos”. Y un joven vehemente se preguntaba: “¿Realmente queremos tener un escaño dentro de la política winka?

Asambleas, barrios y clases

El colectivo Caracol, que trabaja en educación popular en los espacios y territorios de las periferias, sostiene en sus análisis semanales que el “acuerdo de paz” firmado a las tres de la madrugada del 24 de noviembre por todo el arco político –menos el Partido Comunista– le otorgó “una sobrevida” al gobierno de Piñera (colectivo Caracol, 25-XI-19).

El propio nombre del pacto delata a sus inspiradores. Si se trata de paz, dice Caracol, es porque hubo una guerra, que es lo que viene diciendo Piñera desde el primer día del estallido. La convocatoria a una convención constituyente acordada en contra de una asamblea constituyente como la que defienden los movimientos impone varios filtros.

“Esta Convención no estará compuesta por ciudadanos ni representantes de los movimientos sociales y populares, sino por quienes designen los partidos políticos existentes”, estima Caracol. Agravio al que deben sumarse los dos tercios requeridos para que se apruebe cualquier propuesta, lo que supone un veto mayor para las propuestas de la calle. “Han demostrado que los cabildos abiertos que se han desarrollado por todo Chile no les interesan, porque no les interesa la deliberación popular”, sigue el colectivo Caracol.

Daniel Fauré, fundador de la organización, analizó en diálogo con Brecha que la decisión del gobierno de convocar a una constituyente se tomó cuando contempló la confluencia entre la protesta callejera y el paro nacional, la unidad de acción entre trabajadores sindicalizados, pobladores y jóvenes rebeldes. “Es el boicot a las asambleas territoriales, cabildos abiertos y trawün”, señaló.

Llegados a este punto, debemos recordar que la dictadura de 17 años de Augusto Pinochet se abocó a una profunda reconstrucción urbana con fines políticos. Cuando Salvador Allende llegó al gobierno, en noviembre de 1970, casi la mitad de la ciudad de Santiago estaba conformada por campamentos, espacios tomados y autoconstruidos por los sectores populares, que de ese modo se configuraron como sujeto político, bajo el nombre de pobladores, y fueron centrales en el proceso de cambios cegado por la dictadura.

En la actualidad, y según un mapeo de Caracol, existen en Santiago unas 110 asambleas territoriales, organizadas en dos grandes coordinaciones: la Asamblea de Asambleas Populares y Autoconvocadas, en la zona periférica, y la Coordinadora Metropolitana de Asambleas Territoriales, en la zona central. Estas asambleas contrastan, y a veces compiten, con las más institucionalizadas juntas de vecinos. Aunque hubo un trabajo territorial previo importante, la mayoría de estas organizaciones se formó durante el estallido. Realizan actividades culturales recreativas, organizan debates entre vecinos, ollas comunes, asisten a los heridos y detenidos en las marchas y promueven caceroleos contra la represión. Muchos de sus integrantes participan en las infaltables barricadas nocturnas.

Pero al igual que en los tiempos del dictador, tampoco el Chile pospinochetista puede aceptar el activismo de los pobladores. La clase dominante chilena no puede concebir que los rotos salgan de sus barrios, que hablen y ocupen espacios. Un relato de Caracol sobre un enfrentamiento ocurrido a fines de noviembre, cuando un grupo de pobladores fue a manifestarse a un shopping del sector más exclusivo de Santiago, lo dice todo: “Bastó que un grupo de personas de la clase popular se aparecieran en el patio de su templo del consumo en La Dehesa para que la clase alta saltara despavorida llamándolos a volver a sus poblaciones de mierda, rotos conchadesumadre” (colectivo Caracol, 25-XI-19).

Si es cierto que la revuelta de octubre de 2019 cierra el ciclo iniciado el 11 de setiembre de 1973 con el golpe de Estado de Pinochet, también debe ser cierto que se abre un nuevo ciclo, del que aún no sabemos sus características principales. Por lo que se puede ver en las calles de Santiago, este ciclo tendrá dos protagonistas centrales: el Estado policial –brazo armado de las clases dominantes– y los sectores populares, afincados en sus poblaciones y en el Wall Mapu o territorio mapuche. El pulso entre ambos configurará el futuro de Chile.

Brecha 6-12-2019