Uno de los apañes que más hacemos es ayudar a las orgas populares que le están dando duro a la autoformación, que están tomándose en serio eso que educadores y educadores populares estamos siempre en construcción y aprendizaje.

Bueno, la cosa es que las y los cumpas de la Lekol Popile Conchalí hace rato que están en esa, pero se dieron cuenta que le habían puesto todo el empeño en la formación interna sobre la enseñanza de un segundo idioma -para fortalecer la pega que hacen semana a semana con los nuevos vecinos haitianos y haitianas del territorio- pero que habían dejado de lado la parte política. Y así no funciona la cosa, pues, porque la educación no es neutra sino política, todo el rato.

Así que la hicieron cortita y nos llamaron a caracolear con ellas. Y obvio que les dijimos que sí, no solo porque son una orga popular hermana sino que, además, porque dos de sus integrantes fueron, en su momento, militantes caracoleras. Razón perfecta para volvernos a encontrar y seguir aprendiendo arrejuntados.

Así que para allá partieron los caracoles Dani y Valdi, papelógrafo bajo el brazo a tallerear. ¿Y qué hicimos? Un tallercito para retomar una pregunta central: ¿por qué es popular la educación popular?

Ahí le dimos una vuelta a varios diagnósticos sobre quienes somos como pueblo, cómo nos ven, cómo nos dicen que somos y cómo queremos ser. La idea es que, desde esas claridades, uno piensa más facilito cómo la práctica educativa que hace se vuelve un aporte a los intereses y necesidades de todo el pueblo, y de toditos los pueblos.

Para que le vamos a mentir… lo pasamos pulento, el tiempo se nos pasó rapidito, y la orga quedó re contenta. Así que ya sabe: tiene que puro darle a la autoformaci{on, mire que nadie la va a hacer por usted. Y si quiere apañe, contáctenos, capaz que podamos empezar a tejernos en red, que es como nacen las revoluciones…

Carola, la caracola

Vocera del Colectivo Caracol – El apañe de los piños